20110519

El tsunami

 Ando muy desconcertada estas últimas semanas, no sé decir exactamente desde cuando. Tengo una sensación de vértigo ante las continuas convulsiones de la actualidad, y sobre todo, ante la confusión reinante con que se manifiestan algunas de ellas. Es como una tormenta enloquecida de hechos: sitúo el inicio en la caída de Hosni Mubarak en Egipto. ¿Se han dado cuenta de la cantidad de aocntecimientos alucinantes que se han precipitado desde entonces ante nuestros perplejos ojos? Es abrumador. Si hago un repaso (igual me dejo algo, no puedo con todo, buf!) podría empezar por: 1) Terremoto de Fukushima y el siniestrismo que lo envuelve (vi un programa el otro día -hablo de un programa serio- en que un experto en energía nuclear alertaba de que era muy arriesgado ir a Japón y estar allí más de un día, por la peligrosa exposición a los más diversos tipos de elementos radioactivos: ¿lo sabe realmente la gente de Japón, o mantendrán aún esa sonrisa búdica y obediente cuando los casos de cáncer arrasen la zona? Pero el tema va más allá de Japón... No quiero alarmar a nadie, sin embargo, se nos está ocultando mucha información: preparen pastillas de yodo y aspirinas para protegerse de la radiación, por si acaso -no es, ojalá lo fuera, ninguna coña-); 2) Revolución en Libia contra el régimen de Gadafi, perpetrado quizá por personas tal vez más siniestras y criminales -que ya es decir- que este personaje indescriptible; 3) Revoluciones en la zona de Oriente Próximo: Siria, Yemen...; 4) Asesinato de Bin Laden y lanzamiento al mar de su cadáver al margen de toda ley -puro oeste-, sin tener en cuenta -o sí- las consecuencias de no juzgarlo (su crimen da la razón a los radicales islamistas: ha sido puro ojo por ojo: ¡bravo!); 5) Aplastamiento silente del pueblo palestino por parte del Gobierno israelí; 6) Agudización de la crisis económica en España y en otros países como Grecia; 7) Angela Merkel sugiere que los españoles trabajan poco y que tienen demasiadas vacaciones: ¡¿pero quién diablos se piensa que es esta bruja, por Dios (y soy atea o eso "creo")?!; 8) Dominique Strauss-Kahn (DSK para los franceses), director gerente del Fondo Monetario Internacional (casi nada), se ha revelado como un presunto mandril en celo; un obseso del sexo y un supuesto violador compulsivo. Ha dimitido hoy 19 de abril, si no me equivoco. Políticos como Elena Salgado han hecho declaraciones ¡a favor de DSK!: Dios Santo, con la cara de escoba que tenía, vaya palo santo debe de tener DSK que hasta algunas mujeres le defienden (la verdad es que siento asco/vergüenza/náusea por todo esto); pero es que en un sondeo realizado en Francia hasta el 50% de la opinión pública francesa piensa que se trata de un complot para derrocar a su DSK: la presunta agredida no importa... sin palabras... Creo que voy a vomitar... Continúo; 8) Campaña para las Elecciones municipales en España del 22 de mayo: los políticos siguen en su autismo y falta de credibilidad, corrupción, xenofobia (en Cataluña, concretamente en Badalona, el candidato del PP Xavier García Albiol se presenta con un programa claramente racista en la línea dura de Le Pen), envueltos en la espiral de caída libre de la economía española en manos de los finanacieros, banqueros y sometidos a los dictados de Angela Merkel, la abeja reina alemana, y Europa (¡qué regalito la Unión y el euro!) -Kafka hubiera enloquecido-. Y por último (seguro que me dejo cosas): 9) Aparición sorprendente y gratificante de los primeros brotes "revolucionarios" en España ante la locura de los recortes del estado del bienestar, el paro, la precariedad y la suciedad política que envuelven la Piel de Toro, en forma de manifestaciones diarias, acampadas con el lema ¡Toma la Calle! organizadas desde un organismo, Democracia Real YA, en muchas ciudades españolas.

¡Increíble! Me resulta imposible digerir tanta información y tantos acontecimentos... ¿Qué diablos está pasando? ¿Ha enloquecido ya todo? Tengo la sensación de que esta explosión de energias y de locuras es como un volcán que no ha hecho más que estallar. Lo que me angustia es que no tengo tiempo de digerir lo que está pasando. El frenesí es insoportable, es como una ola que se nos va a llevar. Estoy paralizada, me iría al Tibet a meditar. No sé si se acerca el Armageddon, pero si no es así, algo muy chungo se nos está echando encima y parece indescifrable.
 

Yo: Continúo en paro, buscando trabajo, y de momento nada. Intento no desanimarme más de la cuenta (ya ven, con la que está cayendo...). Veremos.

20110503

You'll Never Walk Alone (Elvis)

Perder el trabajo

Ha sido volver de vacaciones (un decir) de Semana Santa y recibir la "mala" noticia: me han despedido. La verdad es que ha sido un varapalo considerable. Ya no estaba muy bien anímicamente, pero ahora mejor no os explico. Intentaré digerir la noticia y ponerme manos a la obra: tengo un tiempo de paro.

Si ya es difícil vivir trabajando, no quiero ni imaginarme lo que será pasarme "una temporada en el infierno" (que diría Rimbaud) buscando trabajo. Mejor no anticipar nada (no es fácil) ni angustiarse. Así están las cosas.

Triste y desolada me siento, ciertamente. La tragedia no puede controlarse, es implacable; hay que sobreponerse... Buf.

20110415

¿Qué diablos es la felicidad?


 Si algo no soporto es oír hablar de felicidad. ¿Alguien sabe qué diablos es la felicidad? Pues bien, en todas partes y a todas horas, oigo o leo: "Soy profundamente feliz", "Fui muy feliz", "Quien no es feliz es porque no quiere". Esto último lo leí en un diario y lo comentaba una escritora. ¡No me compraré un libro suyo, fijo! Menuda boutade, por Dios.

¿Qué es "ser feliz"? ¿Un estado de tremendo bienestar, el máximo por lo que parece? Es la felicidad una emoción, un estado de grata satisfacción espiritual y física, ausencia de inconvenientes... pero un estado no es ser, es transitorio no permanente; vamos, pienso yo. Ese estado de grata satisfaccción puede sentirse a veces, pero ¿permanentemente? ¿Hay personas que "son felices", tal cual, sin cesar? ¡Vaya orgía! Por favor, que alguien me presente a un especimen humano que sea feliz, no que esté feliz. No he conocido a ningún individuo que esté permanentemente satisfecho y radiante y dando saltos... Nada, pues sí, hay gente que dice "ser feliz". Creo que la felicidad es un mito, como el amor, sobrevalorado. Un estado transitorio. No digo que no pueda darse el estar feliz, el sentirse feliz, pero ¿siempre?, ¿a todas horas? Que alguien me diga cómo se alcanza este estado místico, pues creo que algo muy muy gordo me debo de estar perdiendo.

Por cierto, ayer me compré el último cedé de la cantante e instrumentista inglesa PJ Harvey, Let England Shake, lo escuché y creo que disfruté mientras lo hice. No me atrevo pero... ¿fui feliz momentáneamente?; supongo, mientras lo escuché. Ahora esa felicidad ya no la tengo. Pasó. Ser feliz, ser positivo... estas expresiones me ponen de los nervios, madre mía. Además, pienso que en personas determinadas les pueden causar angustia, frustración, porque creen en esos absolutos y que nunca los disfrutan siempre y a todas horas. ¿No serán una majadería, una fantasmada esas palabras o expresiones? Ni idea. En cualquier caso, ahora no me siento ni desdichada ni dichosa, esto sería quizá ¿soy indiferente? Perdón, no soy indiferente, no: estoy momentánemente indiferente. Vaya lío... Si me dan un manotazo en el culo en plena calle más que indiferente me pondré diferente y tal vez le dé un bofetón al o a la bromista que me dio la palmadita...

Ay, el esencialismo... La necesidad de ser algo y no solo de ser, sin más. Cuánto daño estéril pueden causar estas palabras o expresiones de absoluto... Qué trampa hay en ellas... Entiendo que los autodenominados felices lo vean de otro modo. Tendré que reeducarme quizá > nanai de la China. Pero, buah! yo también quiero ser feliz, no estarlo a veces, o ni eso. Volveré a oír el disco de PJ Harvey. Otro fin de semana se acerca. Me dejo de tonterías.

20110328

Minimal

20110325

En el diván


Un escalofrío recorre mi cuerpo cada mañana cuando me levanto. Tengo siempre una extraña sensación. Es como si cada día fuese el primer día de no se sabe qué. El ayer ya no existe y el hoy no existirá mañana. Tal vez parezca una boutade, cierto, pero la sensación de que todo se diluye en una nebulosa difusa de pensamientos, sensaciones... es desalentadora; o no, depende -dirán algunos-: si sufrimos mucho el día anterior, mejor que se diluya todo recuerdo de ese día. Dicen que la mente es selectiva y que tiende a quedarse con las experiencias positivas... ¡suerte!, porque si se quedara con todo, las negativas incluidas, igual no cabrían en la cabeza y esta explotaría, si no ha explotado ya. Y por eso, quizá, escribo aquí... Bien, se trata de pura economía esto de la mente... (asco de palabra, la que va en cursiva digo). De repente es ahora. El ayer se fue. Pero no solo el ayer, el hace un minuto, un segundo... ¿Dónde estamos? ¿Qué es esto? Sí, ya sé, parece existencialismo de tocador. Pues para mí no lo es. Cada día es un nuevo día, el principio de no se sabe qué, pese a estar condicionado por las vivencias diluidas del pasado (alojadas en el inconsciente y convertidas en formato manía, fobia, obsesión...).

Seguiremos, pues, transitando por la caverna (no la mediática, la platónica, ¡por favor!), a ciegas, en busca de no se sabe qué. Buf,  me estoy poniendo muy trascendente y plasta.

Miraré este fin de semana alguna peli de los hermanos Marx, o algún corto de Chaplin, o, por qué no, de Harorld Lloyd. Menuda carroza estoy hecha. No, me gusta el cine clásico. Es algo a lo que sé que puedo falsamente agarrarme. A lo moderno, a lo actual... No me agarro ni loca.

Tengo ganas de morirme... de risa. Es la mejor terapia. Creo que estoy enferma, tengo muchos vídeos. Soy una coleccionista. Frustraciones desviadas en compras de productos: la felicidad no se compra. Digo yo: ¡la felicidad no existe! Es una creencia. Pero me siento culpable. ¡Buf! debo parar ahorita el torrente de pensamientos. Luego viene la resaca. ¡Qué tormento! Y total, mañana ya no recordaré nada. No me digáis que no es angustioso...

20110323

Wild is the Wind